A fines del año 2001 ocurre en Argentina la crisis socio-política y económica más importante de su historia.
Se interrumpe el orden democrático y el gobierno pierde todo el poder. El Presidente renuncia y deja al país en una situación de total debilidad institucional.
Eduardo Duhalde, quien había perdido las presidenciales del ‘99, se hace cargo del Gobierno y cumple una transición hasta la convocatoria a nuevas elecciones, en mayo de 2003.
A raíz del descrédito absoluto que sufre la clase política por la gravísima crisis reinante, Duhalde decide brindarle todo su apoyo a un candidato nuevo y desconocido para el electorado, Néstor Kirchner.
Y también compite Menem, quien decide candidatearse otra vez para Presidente de la República.
El objetivo es poco menos que imposible: reconciliar a Menem con la sociedad.
Carlos Souto acepta el desafío, y forma parte de un grupo diverso de profesionales que irá cambiando durante la campaña.